
Ayudados
por la Iglesia de Alemania (“Adveniat”),
año tras año se envían
fotocopias para los Maestros y los
niños de todas las escuelas
para el aprendizaje de la catequesis.
Se trata de
un catecismo especial hecho exclusivamente
para esa “situación de
escuela plurigrado”, en la que
el maestro enseña a todos los
niños y posteriormente cada
uno trabaja con su “ficha”
personal.
Cuando termina
el ciclo lectivo, cada niño
se queda con un catecismo trabajado
por él, durante el año.
|
|
Desde
el año 2000, los niños,
que cursan el jardín y hasta
el 9 año, tienen, gracias a la
labor esforzada de los catequistas y
maestros, la posibilidad de una catequesis
adecuada a su situación especial
de escuela “plurigrado”
de las serranías.
El acompañamiento al maestro
de la zona, es considerado para nosotros
una cuestión primordial. Por
ser las escuelas tan alejadas y distantes,
(a algunas se llega exclusivamente
a pie o a lomo de mula, después
de varias horas de travesía)
y las condiciones climáticas
tan rigurosas y adversas, es bueno
que el maestro se encuentre apoyado
en su noble y, muchas veces heroica
tarea de enseñar y educar en
lugares tan pobres y desprovistos
de toda comodidad humana. El catequista
de la parroquia busca ser apoyo, aliento
y estímulo, al maestro que
hace “patria” en aquellos
inhóspitos parajes.
Es por ese motivo que en la parroquia
contamos con un servicio diario de
“radio b.l.u.” que permite
al maestro estar en constante comunicación
con nosotros. (en los cerros no hay
otro modo de comunicación posible.
No hay señal de celular ni
llegan las radios F.M ni V.H.F.) Ante
cualquier urgencia, o para transmitir
un mensaje a su familia o para cualquier
necesidad, el maestro, cuenta todos
los días, con este importantísimo
servicio.
De acuerdo a la posibilidad de cada
catequista, la visita a las casas,
el encuentro con los adultos, y el
acompañamiento en los días
previos a la fiesta anual patronal
constituye otro eje de nuestra labor
pastoral.
En una misión permanente, se
trata de llegar a cada hogar para
acompañar a estos hermanos
nuestros que, por vivir en zonas tan
alejadas, experimentan muchas veces
el desamparo y la soledad. Que la
Iglesia les sea fraterna y cercana,
pertenece a nuestra misión. |