Copla:
“Donde yo esté
María también está”
Ella acompaña siempre, nuestra
huella de soledad
Ella nos protege,
- nos mira y nos cuida -,
en nuestro caminar.
Estribillo:
Míranos desde
tus cerros, Madre del Buen Pastor,
y que tu gracia se derrame, como vertiente
de amor.
En este gran encuentro de hermanos,
que se reunieron en tu honor.
Eres como la luna, que ilumina
el sendero de nuestra oscuridad.
Hoy venimos a verte, Virgen llena
de luz
y a reflejarnos en tu mirada maternal.
Eres como la hermosa
flor del cardón,
pura, fresca y perfumada por el Sol.
Hoy venimos a pedirte que florezca
entre nuestras (ásperas) espinas,
tus semillas de ternura y amor
(o: tus semillas de fe, esperanza,
ternura y amor)
Eres la madre de la
tierra fecunda,
que generosamente da sus frutos.
Hoy queremos cosechar en el Valle
de Lerma
la justicia el compromiso, la verdad
y la paz.
Eres la madre de la
Patria Grande,
y en cada pueblo regalas (tu presencia)
y tu bendición.
Haznos cristianos valientes y fieles
en la Cruz,
Testigos de la Resurrección.
(o testigos de Cristo y la Resurrección)
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