
Damos importancia suma al canto,
buscando que la celebración
sea religiosa y, a la par festiva.
Que el canto esté al servicio
de la expresión orante, religiosa
de la Comunidad, y de la participación
activa, conciente y fructuosa del
pueblo fiel.

Es importante brindar una formación
específica acerca de los lineamiento
litúrgicos, a todos los que,
de algún modo, están
vinculados más estrechamente
con la liturgia.
Ellos, serán los que, con criterio
eclesial y propio tendrán que
ir buscando que la liturgia sea inculturizada
a la par que universal y ayude a la
participación activa, conciente
y fructuosa de la Comunidad (talleres
de liturgia en los que se trate sobre
la liturgia de la Palabra, liturgia
de la Eucaristía, oraciones,
prefacios, guiones, oración
de los fieles, cantos, tiempos fuertes,
etc.).

Desde la enseñanza de la lectio
divina y espiritualidad litúrgica
hasta las técnicas de lectura,
modulación, etc para aquellos
que quieren participar en las celebraciones
proclamando la palabra de Dios.

Se refiere a los signos litúrgicos
y la ambientación al servicio
del culto divino para las distintas
celebraciones comunitarias. |


Buscamos que los momentos fuertes
comunitarios (cuaresma-pascua, adviento-navidad,
fiestas patronales, etc) sean preparados
en forma comunitaria, en reuniones
abiertas, con la participación
activa de todos aquellos que lo deseen.

En las misas y en las celebraciones
de la Palabra en ausencia del sacerdote,
los ministros de la eucaristía
sirven al Pueblo de Dios, distribuyendo
el cuerpo de Cristo al pueblo fiel
y contribuyendo al culto divino. |